Uvas y estilos

Monastrell

Cálido. Maduro. Rotundo.

Un tinto amante del sol, del sureste cálido y seco de España: fruta negra madura, hierbas de monte y mucho cuerpo, del interior de Alicante a Jumilla y Yecla.

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Aromas que puedes notar

Notas típicas, agrupadas según las familias de aromas de WeWine. El vino nunca lleva estos ingredientes: son comparaciones.

Fruta negra

  • Una mora con hojas Imagen generada con IA
    Mora
  • Una ciruela de color azul oscuro con una hoja Imagen generada con IA
    Ciruela

Fruta pasa

  • Higos secos en un cuenco de madera Imagen generada con IA
    Higo

Vegetal y herbáceo

  • Tomillo seco en un cuenco junto a unas ramitas de tomillo Imagen generada con IA
    Tomillo

Especias

  • Granos de pimienta negra en una cuchara de madera Imagen generada con IA
    Pimienta negra

Tierra y mineral

  • Primer plano de tierra oscura y suelta Imagen generada con IA
    Tierra

A qué sabe

Imagina moras y ciruelas maduradas a pleno sol, un higo seco, una ramita de tomillo y un toque de pimienta negra. La Monastrell suele dar vinos oscuros y generosos, a menudo con un lado sabroso y terroso que recuerda a la tierra caliente.

Los jóvenes son jugosos y directos; los criados en barrica, más redondos, con notas de vainilla, cacao o tostado. Con uva muy madura se hacen también Monastrell dulces. Y Alicante tiene su rareza, el Fondillón: elaborado con Monastrell sobremadura, reposa un mínimo de diez años en toneles viejos de roble, muchas veces en solera, donde el vino joven se va mezclando con el más viejo. No lleva alcohol añadido; vira al ámbar y sabe a fruta pasa y frutos secos.

En boca

De cuerpo pleno o muy pleno, y seco. El tanino agarra de forma moderada a firme, como un té negro bien cargado, aunque la madurez lo suaviza. La frescura es moderada, sin esa acidez que hace salivar, así que el vino se siente amplio y suave. Como la uva pide veranos largos y calurosos, el alcohol suele ser alto y se nota en un final cálido y lleno, más aún si se sirve demasiado caliente.

Dónde se cultiva

La Monastrell necesita calor y aguanta la sequía, y el sureste de España le da ambas cosas. Su casa es la DO (denominación de origen) Jumilla, entre Murcia y Albacete; muy cerca, en Murcia, están Yecla y Bullas, y después el Vinalopó, el interior de la DO Alicante. También se cultiva en la DO Valencia, sobre todo en las comarcas del sur. Una historia muy repetida relaciona su nombre francés con Murviedro, como se llamaba antes Sagunto, al norte de Valencia: un bonito vínculo local, aunque difícil de demostrar.

En Francia es Mourvèdre, la uva principal de los tintos de Bandol, en Provenza, y parte de muchas mezclas del sur del Ródano. Australia y California también la cultivan, a menudo con Garnacha y Syrah.

En la mesa

La Monastrell pide platos con sabor y algo de contundencia.

  • Arroz al horno, la pareja local clásica
  • Arroz con costra de Elche
  • Cordero a la brasa o asado, y guisos de ternera o de caza
  • Quesos curados, como un manchego viejo
  • El Fondillón, con turrón de Jijona o de Alicante, o con frutos secos

Tapa los pescados delicados, y su alcohol puede hacer que el picante se note más.

Conviene saber

  • Sírvela algo fresca, a unos 16–17 °C; en un día caluroso, enfríala un rato en la nevera.
  • Fuera de España, busca Mourvèdre en la etiqueta o, a veces, Mataró.
  • La Syrah o la Garnacha Tintorera (una uva de pulpa tinta, distinta de la Garnacha) acompañan a menudo a la Monastrell en las mezclas de la zona, y no todas las etiquetas lo dicen.
  • Hay Monastrell densos y mermeladosos y otros más frescos, de uva vendimiada antes. Cada productor y cada añada lo cambian, así que toma estas notas como una guía, no como una promesa.

Si te gusta Monastrell, prueba…