Nebbiolo
Firme. Fragante. Atemporal.
La uva del Barolo y el Barbaresco, en el noroeste de Italia: da un vino pálido, con aroma a rosas y cerezas, y mucho más firme en boca de lo que su color hace pensar.
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Aromas que puedes notar
Notas típicas, agrupadas según las familias de aromas de WeWine. El vino nunca lleva estos ingredientes: son comparaciones.
Fruta roja
Imagen generada con IA Guinda
Imagen generada con IA Ciruela roja
Floral
Imagen generada con IA Rosa
Imagen generada con IA Violeta
Especias
Imagen generada con IA Anís
Tierra y mineral
Imagen generada con IA Trufa
Frutos secos, cuero y café
Imagen generada con IA Cuero
A qué sabe
Los aficionados resumen el Nebbiolo en tres palabras: «alquitrán y rosas». En la práctica, eso significa rosas y violetas, fruta roja como la guinda y la ciruela roja, y una nota más oscura, entre el alquitrán, el anís y el regaliz. Con los años llegan la trufa, el cuero y las hierbas secas. Su color suele ser claro, más granate que púrpura.
Con la madera, los elaboradores se dividen en dos bandos. Unos usan grandes toneles viejos, que apenas aportan sabor propio; otros prefieren barricas pequeñas y nuevas, que redondean el vino y le añaden un toque de vainilla.
En boca
Que el color pálido no te engañe. El Nebbiolo es seco, de cuerpo medio a pleno y con un tanino muy firme: el agarre secante del té negro muy cargado, llevado al máximo. Su acidez también es alta y mantiene el vino fresco bajo todo ese agarre.
Un Barolo o un Barbaresco joven puede dejarte la boca seca. La comida, los años en botella y un rato en el decantador ayudan.
Dónde se cultiva
En España apenas se cultiva Nebbiolo, y la uva casi no sale del noroeste de Italia; las pequeñas plantaciones de otros lugares, de California a Australia, son la excepción. Su casa es el Piamonte.
Alrededor de Alba, en las lomas de las Langhe, nacen el Barolo y el Barbaresco, ambos DOCG, la categoría más estricta de las denominaciones italianas. Las normas obligan a los dos a esperar en bodega antes de salir, y al Barolo, más tiempo. Para empezar con algo más amable, un Langhe Nebbiolo sale más joven y suele ser más suave; muy cerca, el Roero también elabora tintos de Nebbiolo.
Más al norte, todavía en el Piamonte, en Gattinara y Ghemme a la uva la llaman Spanna; en las terrazas empinadas de la Valtellina, en los Alpes lombardos, Chiavennasca. Casi todo el mundo emparenta el nombre Nebbiolo con nebbia, la niebla en italiano, quizá por las brumas de otoño en la vendimia, aunque nadie lo sabe con certeza.
En la mesa
Su agarre y su acidez piden comida sabrosa y con sustancia.
- Carne de ternera guisada a fuego lento con vino tinto
- Risotto de setas
- Pasta fresca al huevo con mantequilla y trufa: Alba es conocida por su trufa blanca
- Quesos curados, como un Parmigiano o un Manchego
- En Valencia: el arroz al horno, con costilla de cerdo, morcilla y garbanzos, merece una prueba con un Langhe Nebbiolo joven, cuya acidez corta la contundencia del plato.
El pescado delicado y los platos muy picantes hacen que su tanino resulte áspero.
Conviene saber
- Mejor a unos 16–18 °C. Una copa amplia deja espacio a sus aromas.
- Las etiquetas italianas suelen nombrar el lugar, no la uva: Barolo, Barbaresco, Gattinara y Ghemme se elaboran sobre todo, o solo, con Nebbiolo. Spanna y Chiavennasca son otros nombres que puedes encontrar.
- Un ribete anaranjado, color ladrillo, en una botella con años es normal, no un defecto.
- Cuánto tarda en suavizarse un Barolo joven varía según la añada y el elaborador, así que usa estas notas como orientación.
Si te gusta Nebbiolo, prueba…
- Pinot Noir Sedoso. Elegante. Sutil. Igual de pálido y aromático, pero mucho más suave y sedoso.
- Tempranillo Clásico. Sabroso. Equilibrado. Un Rioja Gran Reserva comparte su lado sabroso, de cereza seca.
- Mencía Fresca. Floral. Mineral. Un tinto español más ligero y fresco, con un aire floral parecido.