Uvas y estilos

Tempranillo

Clásico. Sabroso. Equilibrado.

La uva tinta emblema de España y la base de Rioja y Ribera del Duero: cereza y ciruela cuando es joven; vainilla, cuero y fruta pasa tras su paso por barrica.

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Aromas que puedes notar

Notas típicas, agrupadas según las familias de aromas de WeWine. El vino nunca lleva estos ingredientes: son comparaciones.

Fruta roja

  • Dos cerezas rojo oscuro con sus rabitos Imagen generada con IA
    Cereza
  • Dos ciruelas rojizas con hojas Imagen generada con IA
    Ciruela roja
  • Una fresa Imagen generada con IA
    Fresa

Roble

  • Vainas de vainilla y flores blancas de vainilla sobre madera Imagen generada con IA
    Vainilla
  • Un coco partido con su pulpa blanca Imagen generada con IA
    Coco

Frutos secos, cuero y café

  • Una pieza de cuero marrón claro con herramientas de marroquinería Imagen generada con IA
    Cuero
  • Mazorcas de cacao abiertas que dejan ver las semillas Imagen generada con IA
    Cacao

Fruta pasa

  • Un cuenco de orejones, uvas pasas y arándanos secos Imagen generada con IA
    Fruta desecada

A qué sabe

Empieza por cerezas rojas dulces, ciruelas rojas y unas fresas: eso es el Tempranillo joven, suave, frutal y discretamente sabroso. La barrica cambia el cuadro. En Rioja manda por tradición el roble americano, que deja notas dulces de vainilla y coco; el francés es más discreto y aporta un poco de especia y de tostado. Tras años en barrica y en botella, la fruta pasa, el cuero y la hoja de tabaco toman el relevo de la fruta fresca.

El lugar también cuenta: de Ribera del Duero y de Toro salen a menudo tintos más oscuros y robustos que los riojanos.

En boca

Seco y de cuerpo medio a pleno, con una frescura moderada. El tanino, esa sensación secante del té negro fuerte, va de moderado en un Rioja joven a firme en un Ribera o un Toro jóvenes, y los años de barrica y botella lo vuelven más sedoso. Nada demasiado punzante ni demasiado pesado: ese equilibrio explica por qué acompaña a tantos platos.

Dónde se cultiva

El Tempranillo crece en casi toda España, a menudo con un nombre local. Rioja se apoya en él, y también Ribera del Duero, donde lo conocen como Tinta del País o Tinto Fino. En Toro se convierte en Tinta de Toro; en La Mancha y Valdepeñas, en Cencibel; y en Cataluña, en Ull de Llebre, «ojo de liebre». También se planta en Valencia, en la DO (denominación de origen) Valencia y en la DO Utiel-Requena. El nombre es una pista: es una uva temprana, que madura antes que buena parte de las tintas españolas.

En Portugal es Tinta Roriz en el Duero y Aragonez en el Alentejo, y hay plantaciones más pequeñas en Argentina, Australia y Estados Unidos.

En la mesa

El Tempranillo es un tinto versátil, cómodo con asados, embutidos y quesos.

  • Cordero asado o chuletillas al sarmiento, a la riojana
  • Jamón y un queso manchego bien curado
  • Pollo asado, setas y guisos de lentejas
  • Arroz al horno, con un Crianza sin demasiada madera
  • Paella valenciana, con un joven sin barrica servido fresco; la madera intensa apaga el azafrán

Las versiones con mucha barrica tapan los pescados delicados y las ensaladas ligeras.

Conviene saber

  • Sírvelo a unos 14–18 °C: en la parte baja (14–15 °C) los jóvenes y en la alta (16–18 °C) los Crianza y Reserva.
  • Las palabras de crianza indican cuánto tiempo maduró el vino antes de salir de la bodega: joven (poca o ninguna madera) y después Crianza, Reserva y Gran Reserva, cada uno con más tiempo que el anterior. Cada DO fija sus propias reglas, y lo que garantizan es tiempo, no una calidad concreta.
  • En Rioja suele compartir botella con Garnacha, Mazuelo o Graciano, que no siempre aparecen en la etiqueta.
  • Hay botellas vivas y frutales y otras con mucha madera, según el elaborador y la añada, así que toma estas notas como un punto de partida.

Si te gusta Tempranillo, prueba…